ATENCIÓN: Zona de alto peligro. Evite a toda costa acercarse sin preparación previa.
Al adentramos en la niebla encontramos una ciudad amurallada, llena de cadáveres portando un emblema de un sol con centro escarlata (si algún aventurero cree reconocerlo y quiere verlo, pregunte por Jim en el casino El Último Trago). Los cuerpos parecían haber fallecido por inanición, pero encontramos varios sobrevivientes que parecían afectados por algún tipo de magia.
Además de los cadáveres, nos encontramos con un ser que reconocimos como Krampus (más sobre la criatura en el Registro), quien parecía ser acompañado por una bandada gigante de cuervos albinos.
En la ciudad hay un campanario que parece estar vinculado de alguna forma con la oscuridad que se extiende en el territorio. Durante nuestra huida, cortamos la cuerda que sostenía la campana y notamos que ello ralentizó el avance de la oscuridad. De esta última, vimos como salían equinos esqueleticos y calaveras envueltas en fuego.
Para salvar nuestras vidas, corrimos durante varias horas, ya que no había forma de enfrentar a tan terribles criaturas. Las mismas y la propia oscuridad parecen ser afectadas por la luz solar, ya que, al amanecer se retiraron, permitiéndonos volver vivos al pueblo.