Debilidad Estética: Disfruta profundamente de la belleza femenina. Siente una debilidad natural y casi magnética por las elfas (altas elfas y drow) y las tieflings; sus siluetas esbeltas, orejas puntiagudas, colas y cuernos suelen desarmar temporalmente su seriedad paladina.
Motivación
Busca expiar la culpa de haber abandonado a Argentix. Aunque su camino actual es ambiguo y carece de un mapa claro, cada contrato que acepta y cada tirano que derriba tiene un único fin: acumular el poder, la riqueza y los aliados necesarios para regresar al hogar de su maestro, descubrir si este sigue con vida y aplastar de una vez por todas al dragón negro Noxariis.
Filosofía del Botín y el Acero
Argentix le enseñó una gran verdad: "Las riquezas del mundo son estériles si se guardan en cofres; solo tienen valor cuando se transforman en bienestar común". Dominus ha llevado esta enseñanza a su propio terreno práctico. Si el campeón de la justicia quiere aplacar a males cada vez más grandes, necesita mejores herramientas. Por ello, desvalijar a los perversos está justificado si el oro resultante se utiliza para alimentar a un pueblo hambriento o para reforjar y mejorar el tridente y el escudo que protegerán al mundo.
Rasgos Celestiales y Dracónicos
Físicamente, Dominus es un espectáculo imponente. Su piel posee el tono pálido y frío del blanco cenizo, coronado por una melena plateada, unos ojos azules con destellos blancos eléctricos, como si tormentas vivas habitaran en sus pupilas (un claro augurio de su latente magia dracónica o del orden). Su cuerpo y rostro están decorados con intrincados tatuajes que emulan mapas astrales, los cuales brillan tenuemente cuando canaliza su fe o cuando la magia rítmica empieza a manifestarse en sus venas.
Frase característica
"Para un campeón de la justicia, el tesoro de un villano es solo material bruto destinado a mejorar las herramientas de la verdad... y el descanso para admirar la belleza, nuestra justa recompensa."