Reporte de Misión: Ecos del Pasado
De: Dominus Vindex
Primera Parte
El puente:
Al iniciar la misión debíamos cruzar un puente custodiado, supuestamente, por un clérigo. Debido a decisiones apresuradas, entramos en combate contra él; sin embargo, resultó ser un Deva (acompañado por seis gárgolas de piedra). Aunque casi acaba con nosotros, logramos aclarar la situación y recibimos su bendición para santificar el área.
Dentro del Sector Oeste:
En la zona central nos topamos con las almas de la Noche de las Cuchillas Rotas. Con la ayuda de Ignotus, estas nos informaron sobre el motivo de su atadura a este plano.
Seguidamente, nos dirigimos a la zona norte para buscar al responsable: el Artesano. Estuvimos a punto de entrar en combate con él, pero averiguamos que solo buscaba su martillo para romper su maldición. Nos desplazamos entonces a la zona este a buscar el artefacto; allí encontramos almas malditas que, tras hacernos ver que tomábamos el camino equivocado, nos sirvieron de ejemplo para volver a la senda de la confianza y la unidad, liberando así esa sección.
Posteriormente, debilitados y con pocos recursos, avanzamos hacia la zona sur. Nos enfrentamos a un grupo de demonios que representaban un desafío sobrehumano para nuestro estado actual, por lo que tomamos la decisión de tomar el martillo del Artesano y huir. Durante la retirada, nuestro compañero Ealan Silverstrider dio su vida en una arriesgada maniobra para cubrirnos. Aunque intentamos buscar una forma de salvarlo, pronto nos dimos cuenta de que era demasiado tarde.
Segunda Parte
Volvimos con suministros, con nuestras energías repuestas y con el refuerzo de Linco. También nos acompañó Vaelen Silverstrider, quien llegó en busca de su hermano. Vaelen nos prestó su ayuda, pero desafortunadamente no encontramos el cuerpo de Ealan, solo sus pertenencias; nuestro compañero había muerto. Por culpa de nuestra incompetencia y falta de unidad, le fallamos. Su hermano tomó sus posesiones tras eliminar las amenazas restantes, lo que terminó por liberar esa zona.
Con el martillo en nuestro poder, regresamos con el Artesano. Al entregárselo, liberamos el Sector Oeste en su totalidad. Esto abrió un portal hacia una especie de barrera que, mediante el trabajo en equipo, logramos estabilizar para dejar el área completamente lista para su uso.
Lamento profundamente la muerte de nuestro compañero. Su partida permanecerá en mi memoria como una marca más de mi debilidad.