Nació en las profundidades, pero nunca perteneció realmente a ellas.
Desde joven descubrió que el silencio del océano le resultaba más cómodo que el de las cavernas. Mientras otros drow aprendían a moverse entre sombras, él aprendió a leer las estrellas, las corrientes y el viento. Abandonó el Underdark y terminó encontrando un lugar entre marineros, donde su origen importaba menos que su capacidad para llevar un barco de regreso a puerto.
Con los años se convirtió en navegante. Aprendió a dibujar mapas de costas que no aparecían en ningún atlas y a reconocer tormentas mucho antes de que llegaran. También aprendió que en el mar no siempre es suficiente saber hacia dónde ir: a veces hay que saber cuándo no hacerlo.
Su rifle se convirtió en su herramienta favorita para vigilar el horizonte, mientras que una vieja escopeta permanece siempre a su lado cuando las cosas se complican.
Ahora navega de puerto en puerto buscando tierras que aún no aparecen en los mapas. No busca fama ni riquezas.
Busca algo que vio una noche entre las estrellas.
Una isla que no debería existir.
Y está convencido de que el océano está intentando llevarlo hasta ella