
Level
6
Experience
14,265 XP
Caelan y Elean Silverstrider nacieron en el Feywild y fueron criados bajo la influencia de la Corte del Otoño.
Aunque compartían sangre, sus caminos se separaron muy pronto.
Elean aprendió el arte de la intriga, el espionaje y la supervivencia entre nobles feéricos.
vaelen, en cambio, quedó fascinado por algo mucho más extraño:
el tiempo.
Profecías, ciclos feéricos, acontecimientos que se repetían, recuerdos que no pertenecían a nadie...
Todo aquello lo obsesionaba.
Cuando la conspiración de la Corte comenzó a desarrollarse, los hermanos terminaron separados.
Elean fue acusado de traición y huyó al Plano Material.
Caelan intentó descubrir qué había detrás de la conspiración. Y entonces desapareció.
Caelan despertó en el Shadowfell.
No supo cuánto tiempo había pasado.
Su conexión con el Feywild se había roto y el Shadowfell comenzó a transformarlo.
Su cuerpo cambió.
Su naturaleza feérica se deformó.
Terminó convirtiéndose en Shadar-kai.
Pero también adquirió una capacidad que jamás había poseído:
podia percibir posibilidades.
No veía el futuro con claridad.
Veía fragmentos.
Un rostro.
Una muerte.
Una conversación.
Una espada cayendo.
Una puerta abriéndose.
Cientos de posibilidades que aparecían y desaparecían.
Caelan dedicó años a estudiar aquello.
Hasta convertirse en cronurgo.
Eventualmente descubrió algo que llevaba años buscando.
Elean seguía vivo.
Caelan no sabía dónde estaba.
No sabía qué había hecho durante todos aquellos años.
No sabía que se había convertido en asesino.
No sabía nada de la vida que Elean había construido en el Plano Material.
Pero sabía que existía.
Y eso era suficiente.
Durante años intentó localizarlo.
Sin éxito.
Hasta que sus visiones comenzaron a mostrarle un lugar:
Una ciudad imposible levantada alrededor de un misterioso monolito.
Caelan no entendía por qué.
Pero todas las posibilidades parecían converger allí.
Así que decidió viajar al Nexo.
Autor: Vaelen Silverstrider
Destino: Intendencia del Nexo
Estado de la misión: Fracaso / Rescate incompleto
El objetivo de la misión era localizar el escondite de Los Cuervos del Camino, rescatar a los aventureros del Nexo que habían sido capturados y recuperar, en la medida de lo posible, sus pertenencias.
Seguimos el curso del río hacia aguas abajo hasta localizar presencia enemiga en los bosques.
Nos encontramos con varios scouts hostiles y se inició un combate. Conseguimos enfrentarlos, pero uno de ellos logró escapar antes de que pudiéramos impedirlo.
Considero que este fue el primer punto crítico de la misión.
El scout que escapó tuvo tiempo suficiente para advertir al resto de su banda. Cuando continuamos nuestro avance, los enemigos ya conocían nuestra presencia y estaban preparados para recibirnos.
A partir de ese momento perdimos cualquier posibilidad de aproximarnos con el elemento sorpresa.
Durante el avance, Dominus, Linco y Xalar se adelantaron al resto del grupo, enfrentándose a los enemigos que encontraban en el camino.
El resto intentamos mantener el avance, pero la distancia entre nosotros dificultó la coordinación y el apoyo mutuo.
Cuando finalmente conseguimos alcanzarlos, ya habían sufrido un desgaste considerable y habían utilizado buena parte de sus recursos.
A pesar de ello, continuamos avanzando hacia la guarida.
La misma situación volvió a repetirse en el interior. El grupo continuó separándose mientras avanzábamos, haciendo cada vez más difícil responder a los enfrentamientos y cubrir a quienes quedaban expuestos.
Para cuando llegamos a las posiciones principales de los bandidos, ya no contábamos con los recursos necesarios para afrontar el combate en las condiciones adecuadas.
La incursión terminó con varios de mis compañeros derrotados dentro de la guarida enemiga.
No pude determinar con certeza si fueron asesinados o capturados nuevamente.
Ante esa situación, decidí retirarme.
No fue una decisión que tomara con facilidad. Permanecer allí sin recursos suficientes solo habría significado aumentar el número de aventureros perdidos.
Me retiré con la esperanza de poder informar a la Intendencia y conseguir refuerzos.
Por lo observado durante la misión, considero probable que nuestros compañeros continúen con vida y permanezcan en poder de Los Cuervos del Camino.
La misión fracasó.
No considero correcto atribuir el resultado a un único error. La huida del scout, la pérdida del elemento sorpresa, el desgaste producido durante el avance y, principalmente, nuestra incapacidad para mantenernos coordinados terminaron colocando al grupo en una situación que ya no pudimos controlar.
Debimos avanzar como una sola unidad.
En lugar de ello, terminamos enfrentando al enemigo por separado, consumiendo recursos antes de llegar al verdadero objetivo y llegando a la guarida en condiciones que no nos permitían afrontar adecuadamente lo que nos esperaba.
Asumo mi parte de responsabilidad por no haber conseguido mantener al grupo unido.
Solicito autorización y apoyo para organizar una segunda operación de rescate.
Nuestros compañeros quedaron atrás.
No tenemos confirmación de que hayan muerto y, mientras exista la posibilidad de que sigan con vida, considero que abandonar el rescate no es una opción.
La próxima incursión deberá realizarse con mayor preparación, coordinación y un plan claro de extracción.
Esta vez no podemos permitirnos llegar separados.
— Vaelen Silverstrider
Aventurero registrado del Nexo